“Lo están haciendo mal, a un Rothko hay que verlo desde abajo”, afirma una mujer. Emocionada y convencida, procede a acostarse en el piso del museo, para observar la gran pintura que tiene frente a ella. Una mujer en el suelo de la National Gallery of Art de Washington, contempla un Rothko. No tardan mucho en llegar elementos de seguridad a cuestionarla y pedirle que se levante. Nahui Twomey, fotógrafa y estudiante de Historia del Arte, observa la escena.

 

Hace 4 años ya, que Twomey se ha dedicado a fotografiar a los verdaderos protagonistas del museo: los espectadores; los turistas con sandalias, las parejas tomadas de la mano, los niños que no entienden cuál es el problema con tocar un Matisse, los que se toman selfies, los que esperan 2 horas a que se quite la multitud para fotografiar una pieza, los que no se molestan en ocultar que fueron traídos a la fuerza. La contemplación del espectador, aquello por lo que el museo trabaja, se vuelve el caso de estudio.

 

¿Cómo observamos en los museos?, ¿qué recorridos/coreografías/mapas trazamos?, ¿por qué nos es tan extraño que alguien se ría a carcajadas dentro de este “sagrado” espacio? Las fotografías nos obligan a pensar cómo es que históricamente hemos homogeneizado y regulado tanto nuestro encuentro con el arte. Si éste pretende conectar subjetividades, disparar ideas y reconfigurar estructuras, ¿cómo es posible que acostarse en el suelo del museo sea un gesto tan disruptivo?

 

#AntropologíaDelMuseo es un proyecto que se hace todas estas preguntas, que pone en evidencia lo francamente extrañas que son las convenciones sociales dentro del espacio museístico, con sus particulares tintes de iglesia y de aeropuerto, de circo y escuela, todo al mismo tiempo. Nahui Twomey nos propone repensar nuestro comportamiento dentro de dicho espacio, convirtiendo al espectador en la pieza de arte misma.

Texto por: Paola Medina